La mayoría de nosotros disfrutamos de nuestro periodo de vacaciones en verano y, por eso, podríamos pensar que es el momento ideal para viajar a Turquía a realizarse un trasplante capilar. Pero, ¿por qué es mejor realizar el trasplante capilar en invierno? En verano se dan ciertas circunstancias que hacen que los cuidados de la zona trasplantada tengan que ser más exhaustivos que en invierno no se producen.

¿Cuál es el principal problema durante el verano? Más claro imposible: el sudor.

 

Durante la época de calor, lo normal es que sudemos ya que el sudor es el mecanismo que utiliza el cuerpo para regular la temperatura corporal. Con el calor, aumenta la presión arterial que hace que la cabeza se inflame después de ser manipulada por los doctores durante la operación.

Al expulsar el sudor por la piel se reduce la temperatura de manera que, si en la zona intervenida aumenta el calor, el cuerpo comenzará a sudar. El sudor puede interferir en la cicatrización al ablandar las costras y hacer que se desprenda antes de lo debido pudiendo dejar cicatrices. Además, la sudoración es una de las vías que utiliza el cuerpo para eliminar toxinas y estas toxinas pueden retardar la curación de la zona.

 


Una de las reglas más importante después de un injerto capilar es evitar el sol en la zona trasplantada ya que puede perjudicar la curación. Sin embargo, se debe evitar cubrir la zona mientras haya pequeñas costras en el cuero cabelludo, por lo que está prohibido el uso de gorros, gorras, pañuelos, etc.


 

Así que es fácil que durante el verano podamos tener un despiste y que la zona se vea expuesta al sol y al calor más tiempo de lo debido, pudiendo producir quemaduras y sensibilizad en la zona. Esto es perjudicial no sólo en el caso del trasplante capilar sino para cualquier tipo de intervención.

no se debe usar sombrero tras un injerto capilar

Por el contrario, realizarse un trasplante capilar en invierno ofrece varias ventajas.

 

Durante el invierno la exposición al sol es prácticamente inexistente con lo que evitamos los riesgos que conlleva el sudor y una posible exposición al sol. Por si esto no fuese suficiente,  el frío alivia el escozor que se puede producir después tanto en la zona donante como en la zona trasplantada con injertos capilares. Además ayuda a reducir la inflamación que habitualmente se produce en la cabeza debido a la intervención.


Hay que señalar que durante el verano,  las temperaturas en Turquía son muy altas.  Al realizar una intervención de trasplante capilar o de otro tipo, el cuerpo reacciona subiendo la temperatura corporal. Si además, añadimos el aumento de la temperatura exterior el cliente puede sentirse un poco más sensible y molesto.


Estambul es una ciudad muy interesante y bella, así que siempre recomendamos aprovechar el tiempo libre para hacer turismo y siempre. Por supuesto, será más agradable para la persona que se ha realizado un injerto capilar si la temperatura es más fresca que con excesivo calor.

Es por esto que consideramos que es mejor realizar el trasplante capilar en invierno. Por supuesto, esto es sólo una recomendación en caso de que se tenga libertad de fecha para viajar. Durante el verano, en nuestro hospital se realizan cientos de trasplantes capilares con excelentes resultados, siempre y cuando se sigan los consejos de cuidado del doctor especialista en injerto capilar.

Si quieres más información sobre nuestro servicio, no dudes en contactarnos.